lunes, 3 de mayo de 2010

Maldito horóscopo


A veces daría lo que fuera porque el maldito horóscopo no se cumpliera; porque esos matices tan generales que "yo no me los creería nunca" parece que son parte de tí, como el blanco de los ojos. Que parece que a cada rasgo que engloben, ganan puntos en la carrera por hacer que pierdas los estribos por momentos.


Maldita balanza que intenta equilibrarse siempre y prácticamente nunca dar un vencedor o vencido. Maldita seas que con tu afán diplomático y de querer elegir lo mejor, me vas a quitar horas de sueño.


Maldita tú y quienes con sigilo intentan anclarte e impedir que te muevas; o que lo hagas a su antojo y no al mío.

domingo, 2 de mayo de 2010

Una película, una escena XXI

Las 13 Rosas
(2007, Emilio Martínez Lázaro)

jueves, 1 de abril de 2010

The Pacific

Creo que estos 5 días libres que tengo por delante voy a invertirlos, entre otras cosas, en ver la miniserie que han creado Tom Hanks y Steven Spielberg, que narra la historia de 3 soldados americanos pertenecientes 1ª División de Marines de los EE.UU, en su lucha contra Japón durante la II Guerra Mundial.

Ya que nunca he hecho demasiados ascos a las pelis bélicas decentes, y tras leer opiniones varias que dicen que es de las mejores producciones del año (más les vale habiéndose gastado unos 200 millones de dólares), voy a verla con tiempo y tranquilidad.

Ya os contaré cómo va la cosa, mientras tanto
aquí os dejo el tráiler promocional por si alguien se anima a verla también.


domingo, 14 de marzo de 2010

En busca de un remedio

Les miro. Le miro y... me siento completa, y absolutamente estúpida. Gilipollas, ingenua... Estúpida. Y me daría de cabezazos contra la pared si sirviera de algo, pero lo único que conseguiría con ello sería un buen dolor de cabeza y quizá hasta una mancha rojiza en la pared.
¿Algún remedio casero contra la estupidez?


domingo, 7 de marzo de 2010

Desvarío


- Hasta mañana. - Se despidió del guardia de seguridad, saliendo del recinto.
Anudó la bufanda a su cuello, filtrándose entre los ojales de ésta su aliento congelado por las frías temperaturas. Con las manos en los bolsillos, buscando el propio calor de su cuerpo, comenzó a caminar por la acera desechando la idea de buscar el mp3 en el bolso. No recordaba el lugar exacto en el que estaba y no quería perder la poca sensibilidad que había recuperado en los dedos.

Con la cabeza ligeramente gacha y la mirada perdida en las baldosas a sus pies, avanzó por la calle hacia el puente.

Alzó la vista al paso de un coche azul. Cuando regresó la mirada al frente adivinó su silueta entre las sombras bajo el puente.

Continuó caminando sin alterar el ritmo, sin modificar su postura salvo porque el ínfimo detalle de que ahora, mantenía sus ojos sobre los suyos.

Él mantuvo las manos en los bolsillos del vaquero, los hombros ligeramente encogidos intentando contrarrestar el frío. Esperándola.
Tras varios segundos le alcanzó, deteniéndose a escasa distancia. Se miraron en silencio. Castaño sobre verde.

Una mano fuerte se aventuró a salir a la intemperie, un fino hilo de aire se escapó de entre sus labios ligeramente agrietados.
No dudó, no lo cuestionó. Simplemente aceptó y estrechó su mano, dejándose llevar sin saber a dónde.

domingo, 28 de febrero de 2010

Hilo musical

El otro día zapeando por los canales de música, di con ella, y desde entonces la escucho bastante a menudo.



Many of Horror- Biffy Clyro

jueves, 25 de febrero de 2010

Mirando al cielo

Cambio climático, temporal, ciclogénesis... Me da exactamente igual. Hace un viento de tres pares de narices, y el hecho de trabajar en una obra que por fuerza mayor, estás a más de 100 metros de altura con un riesgo de caída a la orden del día, como que no tranquiliza en exceso.

Para el sábado ya han dicho que estamos en alerta roja, vientos de más de 120 km/h.

Conclusión: Me caguen el viento, las torres y todos los fenómenos meteorológicos.

http://www.elcorreo.tv/noticias-tv/pais-vasco/fuertes-rachas-viento-dificultan-aterrizaje-aviones-78533.html

domingo, 31 de enero de 2010

Una más

Es curioso como el nacimiento de una persona cambia tanto la vida de los demás.

Nos ha dado nuevos nombres: tía, tío, padre, madre, abuela... Y ella ha adquirido otros tantos: sobrina, nieta e hija.

Ongi etorri potxola