Eh loco, pásame la amola... ¿Sabes qué? Me lo paso por la piedra... Pero, ¿está buena?... ¿Sabes lo que te digo?... ¿Qué, qué?... ¿Me dejas un boli, Itsasku?
Un pequeño recopilatorio de las palabras, frases, que me han acompañado desde el 10 de marzo hasta el día de ayer. ¿Por qué hasta ayer? Porque los dueños de esas expresiones y otras tantas mejores, se fueron de la obra para no volver.
Suena algo tremendista ahora que lo pienso pero, han sido más de 3 meses compartiendo jornada de trabajo con ellos, unos 2 compartiendo mesa a la hora de la comida, 3 noches en que me trajeron a casa al habernos quedado hasta las 10 de la noche trabajando, 2 tortillas que les di un día de cena al no tener nada, 1 foto que me saqué con cuatro de ellos tras el primer día infernal, un (maldito) 26 de abril que jamás olvidaré (se accidentó uno de ellos)... Y así un largo etcétera que no puede englobar lo que esta gente, lo que el haberlos conocido ha supuesto para mí.
Me he reído a más no poder con ellos, me he cabreado también, me he desahogado con ellos y viceversa, he canturreado, "bailoteado", insultado con ellos. He aprendido no sólo a nivel profesional (tanto en el aspecto de seguridad como en su propio trabajo en sí) si no al personal, a desenvolverle con más soltura con la gente, a "endurecer" mi carácter en ocasiones algo suave, a perder un poco esa timidez que me embarga cuando hablo con gente que no conozco y de cierto... ¿nivel? A ser más yo, más auténtica con todos... ¡¡¡Por favor si hasta me pegaron una canción de Los Rebujitos!!! ¿Cómo no voy a echarles de menos?
Se fueron ayer y ya, nada más ver desaparecer la furgoneta por la esquina de la fábrica, me entró el bajón. Esta mañana cuando fui y vi que realmente ya no les iba a ver... En fin, sé que han sido compañeros de trabajo pero, no se han comportado sólo como tal ni yo los he tratado sólo así. Me han hecho sentir como si fuera una "Llama" más (Aclaración: son "Los Llamas").
Ya que no sé lo pude o quise (no sé cuál de las dos cosas) decir ayer lo pongo aquí:
Sois unos currantes de la ostia (digan lo que digan algunos), la alegría de la obra. Nadie podría tener mejor "bautismo" en seguridad que el que he tenido yo con vosotros. Gracias por la experiencia, por ayudarme a aprender (de todo), por vuestras tomaduras de pelo, por vuestro "ha sido un placer conocerte", por vuestros buenos deseos para que me vaya todo bien, por arrancarme la sonrisa cuando tenía un mal día, por "cuidarme"...
En definitiva, gracias por dejarme ser Itsasku, engañaos ;)