Seguramente, cuando después de echaros una carrerita, os habéis quedado quietos, en silencio; habréis escuchado el retumbar de vuestros latidos en los oídos.Bien, pues a ese retumbar unirle una sensación de vacío total interna (esa que precede al mareo, ¿quizá?), la piel del rostro ardiendo, las puntas del pelo empapadas en sudor, las gafas deslizándose por la nariz de la humedad, la... imposibilidad de coger aire pues te quema los pulmones y una sequedad casi total de la boca. Entonces, sentiréis lo que yo en el día de hoy.
Me ha faltado bien poco para quedarme en el sitio en mitad del trabajo. Bebo agua, descanso (aunque quizá debería hacerlo más a menudo), tomo Aquarius con sus infinitas sales minerales, salgo al maldito frío húmedo de la calle e intento sentarme (cuando hay donde); pero lo de hoy, no tenía nombre. Bueno sí, uno: calor asfixiante.
Espero actualizar el fin de semana cuando esté descansada y con mejor humor. Así que hasta entonces, os dejo por hoy. !Mañana ya es viernes!