sábado, 29 de marzo de 2008

Ceguera


Tres giros de muñeca y ya estaba dentro. De su boca no salió el tan acostumbrado “Ya estoy en casa, cariño”. Era más que obvio que aún no había llegado.
Se deshizo de la gabardina empapada dejándola en el perchero junto a la entrada. Se sacudió el pelo mientras iba de camino a la cocina con el maletín a cuestas. Lo depositó sobre la mesa; el trabajo podría esperar.
Hacía días que la idea de prepararle la cena a su esposa le rondaba la cabeza. Y ese día era la oportunidad perfecta. Desabotonó los botones de los puños de su camisa, remangándose ligeramente, listo para empezar.
Se zambulló en la nevera, rebuscando entre las baldas lo que buscaba para preparar su especialidad.
Puso la radio para que le hiciera compañía mientras cocinaba. No le gustaba especialmente esa emisora, pero prefería la compañía de ese locutor medio loco a la del silencio de la casa. Al final sucumbió al ritmo de las canciones mientras se movía de un lado a otro de la cocina. Incluso llegó a tararear uno de esos viejos éxitos que nunca mueren y perduran en la memoria.

Con la cuchara de palo impregnada de la salsa, en la boca, se volvió hacia la puerta. La inconfundible figura de su mujer apareció por ella, dibujando una sonrisa nada más verlo con el delantal a la cintura y los labios más rojos de lo habitual.

- ¿No pensabas esperarme?- Le preguntó sonriente acercándose a él.
- Te has adelantado… Aunque…-probó otro poco más de salsa.- Creo que en realidad llegas a tiempo.
- ¿Ah sí? A ver…- Hundió su dedo índice ligeramente en la salsa llevándosela a la boca.- Mmm… te ha quedado muy buena.
- Especialidad de la casa.- Le respondió dándose la vuelta para apagar los fogones.- ¿Qué tal la reunión?
- ¿Reunión?- La miró mientras se quitaba la chaqueta dejándola sobre la mesa.
- Sí… Digo, por la hora que es.
- ¡Oh! Sí…-Balbuceó ella rápidamente.- Se me olvidó avisarte que llegaría más tarde que de costumbre.
- No pasa nada. Me has dado tiempo a preparar la cena.
- Eres un encanto, ¿lo sabías?- Con el fuego ya apagado no había peligro de que se quemara la cena. Lentamente se acercó a él, rodeando su cuello con sus brazos.
- Sé que lo soy- Le contesté con ese deje de orgullo que le había enamorado desde el primer día.- Pero me encanta que me lo digas.- Al igual que esa sonrisa que lucía.
- Y a mí decírtelo.- Un breve beso en los labios era su habitual respuesta ante una situación así. Pero esta vez fue diferente. La sonrisa femenina desapareció de la vista de él al hundir su rostro en el hueco de su cuello, besándolo brevemente. Hundió su nariz entre sus rizados cabellos aspirando el inconfundible aroma a jazmín… ¿Seguro que era Jazmín?- ¿Sabes que te quiero, verdad?- Se encontró de frente con la mirada castaña de su esposa, con su sonrisa… Pero a su vez, no eran ni su mirada, ni su sonrisa. Deslizó sus dedos por su mentón hasta asirlo levemente.- Cariño… ¿te ocurre algo?- Una oleada de perfume envolvió sus fosas nasales al contacto de la mano de su mujer en su mejilla. No era jazmín. Definitivamente no lo era.

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Ya estoy de vuelta con el "segundo fascículo" de la mini serie o como queráis llamarlo que comencé con Mudez. A ver qué os parece este corto ;) No está muy allá lo sé, pero es lo que hay, por ahora jejejeje Nos vemos... ¿Mañana?

jueves, 27 de marzo de 2008

Aquarius


Seguramente, cuando después de echaros una carrerita, os habéis quedado quietos, en silencio; habréis escuchado el retumbar de vuestros latidos en los oídos.
Bien, pues a ese retumbar unirle una sensación de vacío total interna (esa que precede al mareo, ¿quizá?), la piel del rostro ardiendo, las puntas del pelo empapadas en sudor, las gafas deslizándose por la nariz de la humedad, la... imposibilidad de coger aire pues te quema los pulmones y una sequedad casi total de la boca. Entonces, sentiréis lo que yo en el día de hoy.
Me ha faltado bien poco para quedarme en el sitio en mitad del trabajo. Bebo agua, descanso (aunque quizá debería hacerlo más a menudo), tomo Aquarius con sus infinitas sales minerales, salgo al maldito frío húmedo de la calle e intento sentarme (cuando hay donde); pero lo de hoy, no tenía nombre. Bueno sí, uno: calor asfixiante.
Espero actualizar el fin de semana cuando esté descansada y con mejor humor. Así que hasta entonces, os dejo por hoy. !Mañana ya es viernes!

lunes, 24 de marzo de 2008

Mudez


Caminaba tranquila, sin prisa alguna. El chapoteo de sus zapatillas contra la gravilla acompañaba el vaivén de su cuerpo a cada paso dado. El peso de las gotas de lluvia sobre su pelo, lo adhería a su sien como si de su propia piel se tratara. Alzó su ambarina mirada al encapotado cielo incapaz de sonreír como siempre.

Desde pequeño había adorado la lluvia, las formas que ésta dibujaba sobre el cristal de la ventana de su habitación, el repiqueteo de las gotas contra la ventanilla mientras conducía hacia ninguna parte… Pero ya no le generaba esa sensación que conseguía arrancarle una sonrisa. Ella se la había arrebatado en un abrir y cerrar de ojos.

Achicó los ojos, molesta por la luz parpadeante que se dirigía directa hacia ella. Se detuvo en el arcén de la carretera, con la mano a la altura de sus ojos a modo de visera. Una figura uniformada se bajó de la puerta del copiloto yendo a paso vivo hacia ella. Esperó paciente donde estaba intentando mantener su mirada en un punto fijo.
En menos de un parpadeo el policía se encontraba frente a ella, hablándole, tranquilizándola a juzgar por sus actos. La chica le miraba absorta sin articular palabra alguna, era incapaz de escucharle. Dio un ligero respingo al sentir la mano del policía deslizarse por su oído izquierdo viéndose cubierto por una fina película rojiza.
El otro agente se bajó también del coche pero no fue donde ellos. Se alejó siguiendo el camino que instantes antes había estado ella andando. Aceleró el paso cuando se encontraba a escasos metros del coche volcado. Le vio gesticular provocando que su compañero la dejara atrás y fuera a su encuentro.

Como una autómata, lentamente, siguió los pasos de los dos policías. Seguía cada uno de sus movimientos. Uno de ellos se deslizó por la ventanilla del copiloto. Un ligero escozor recorrió sus nudillos al cerrarlos en un puño como había hecho minutos antes. Antes de romper el vidrio.
Dos figuras se deslizaron por el hueco hacia el exterior. Sus pies dejaron de avanzar cuando se encontraba a dos metros de distancia de los tres.
Mordió nerviosa su pulgar derecho, abrazándose a sí misma mientras observaba como intentaban que volviera a respirar. Sabía que no lo conseguirían. Lo sabía desde el instante en que abrió los ojos tras el golpe y no se encontró con el abismo de su mirada verdosa. Lo supo desde el instante en que intentó escuchar su respiración y sólo alcanzaba a oír un silencio sepulcral que la hizo enmudecer. Lo sabía desde el instante en que rompiendo el cristal salió al encuentro de la noche viéndose empapada al instante. Lo confirmó en cuanto vio como los agentes se miraban entre sí, y poco después desviaban su mirada hacia ella, rehuyéndola a su vez.

- Sólo quería… Le encanta la lluvia…- Cuando vio sus miradas fijas en ella supo que su voz, después de todo, no se había apagado.
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He intentado dejar más hueco aquí pero no me deja por mucho que edite la entrada ¬¬ En fin. Hace meses que no escribo nadacomo esto... Y ya lo estaba comenzando a echar en falta. Sé que no es ninguna maravilla, pero es lo que ha salido de mi cabeza mientras escuchaba una canción, que os recomiendo; Run de Snowpatrol. Puede que este sea el primer... episodio de una mini serie que estoy intentando averiguar cuál será su tema "central". Con el siguiente, imagino que lo sabréis. Hasta entonces... !Que tengáis un buen retorno al trabajo/clase/vida! !Musus!

sábado, 22 de marzo de 2008

The Fantasy

Todo comenzó con un "y si..." y ha terminado con un "!Nos vamos!". ¿De qué estoy hablando? Pues de la locura que os comenté que estaba por cumplir. ¿En qué consiste esa locura? Muy sencillo; ir en Mayo unos días a Edimburgo junto a unas amigas (que no conozco en persona) y asistir a un concierto de ese grupo que me está trastocando la cabeza últimamente; 30 Seconds to Mars.


Sé que de una persona muy cabal no es cogerse un avión e ir a Escocia a ver un grupo de música que en España no lo conoce ni el tato (aunque ahora están en el 7º puesto en el TOP 20 España de MTV) con gente que no he visto en mi vida pero... ¿qué le voy a hacer? El viento sur primaveral me trastorna por momentos jejeje Además ¿qué mejor manera de conocer a una buena amiga que con semejante hilo musical de fondo, en ese país? Bueno, a una buena amiga y a otras "conocidas" que también tengo ilusión por conocerlas.


Ya llevo la cuenta atrás de los días que me quedan hasta entonces... Tengo los billetes de avión, la entrada comprada y... !espero que dos días libres! jajaja Venga Rubia (mi jefa), no seas rancia y estírate un poco que son dos días.

Habrá que llevar un buen calzado anti pisotones, lluvia y ordas de fans histéricas (¿o debería decir echelons histéricas?). Tampoco hay que olvidarse de la cámara de fotos con el cargador de batería, el kit para la garganta (halls, frenadol, strepsils...), el mp3 por supuesto y los cd's del grupo. Lo demás como que es más prescindible, ¿o no?

Seguramente volveré descojonada y sin ganas de retornar a la sauna pero... estoy segura de que el cansancio del lunes se verá completamente eclipsado por la experiencia de los días anteriores. Será de esos viajes que se te quedan grabados a fuego en la memoria. !Oh! !No hay que olvidarse los txiskeros (mecheros)!


Para despedirme os dejo un par de videos, con los que espero disfrutéis. !Aunque sea un poquito!




Este video es de su actuación en los Chainsaw Awards. Interpretaron una de las canciones que más éxito les ha reportado; THE KILL.



Interpretación de A Modern Myth. Acompañando al cantante (J.Leto), un trío de cuerda (dos violines y un violonchelo, si no me equivoco). ¿Es o no más que una cara bonita? ¿Qué os parece?


pd: !Zorionak Pelusilla! ¿Pensabas que no iba a dejar constancia por escrito? !ja!

jueves, 20 de marzo de 2008

Azul

No hay mejor plan para un Jueves Santo que irse al Max Ocio con 3 locas en un Clio Azul. Tienes entretenimiento asegurado para todo el día: comida "interactiva familiar", un buen capuchino al fresco de la corriente, una sesión de cine "de terror japo-yankie" y... un retorno al coche con el hilo musical inconfundible de un adorable oso asesino y su inocente y acojonante ama rubia de ojos azules. A todo esto... !no me acuerdo de la tonadilla!

De lo que sí me acuerdo con total claridad es del bicho (no se le puede calificar de otra manera) que poco más y me arrolla en su periplo hacia la máquina para "acariciarla" con su puño. Una duda que me corroe... ¿El peinado mohicano es accesorio imprescindible para usarla? Es para ir avisando al Pastor que vive en el monte de aquí al lado, y me preste la esquiladora.

De lo que tampoco tengo lagunas mentales es de ese encadenamiento de palabras fruto del fresco, las ganas de ir al baño y unos dibujos animados chungos. !!Qué grande Lincoln y su Colnisa!!

Y para terminar por ahora un par de preguntas que me vienen a la cabeza... ¿Por qué en prácticamente casi todas, por no decir todas, las pelis de terror hay un niño cabrón que o bien se carga a la gente, o encubre a quien lo hace? ¿Por qué en todas las películas en las que hay que hacer un sacrificio humano para evitar el desastre, haya que liquidar al más pequeño?¿Venganza por las noches pasadas en vela, quizá? No me extrañaría lo más mínimo...

sábado, 15 de marzo de 2008

¿Primavera que no llega?



En principio no iba a poder escribir esta entrada por el cansancio causado por trabajar el fin de semana también... Pero "gracias" (no me alegro por la causa en si, que quede claro) a que quienes iban a quedarse a trabajar el fin de semana estaban agotados a causa del calor, me libro de volver a mi sauna favorita hasta después de Semana Santa.
Para entonces la primaverá ya habrá aterrizado con sus kilos de polen, sus flores de infinitos colores y sus temperaturas agradables. Pero... ¿Realmente no es ya primavera? Porque si no, asomaos a la ventana y a ver qué os parece el tiempo que hace. Si estamos aún en invierno que me parta un rayo a la voz de ya; o que espere a que publique esto para no joder el ordenador. Mis herman@s lo agradecerían, estoy segura.
Dejando a un lado mi posible muerte por electrocución... ¿Alguna vez no os ha entrado la sensación apremiante de hacer una locura típica de pelicula americana? Porque... tengo ya un pie en una y me estoy metiendo en un berenjenal para otra jajaja ¿De qué hablo? Pronto lo sabréis y además creo que eso... se merece una entrada por sí solo. Así que, !a cuidarse hasta entonces!


miércoles, 12 de marzo de 2008

Escala de grises



Estoy intentando dejar a un lado el teléfono del teleñeco de Saw y a su sierra, centrándome en lo bueno que está teniendo esta experiencia laboral. A parte de que en un sitio como este dudo que vuelva a estar, y que de todo se aprende un poco y sirve de mucho para después... Las vistas del exterior son realmente preciosas. Si no, juzgarlo vosotros mismos:
¿Es o no un buen sitio para echar una cabezadita después de comer? Por si no ubicáis el sitio, el Puente que se ve al fondo es El Puente Colgante de Portugalete, Patrimonio de la humanidad.

lunes, 10 de marzo de 2008

The Show Must Go On



No siento los pies... Bueno, más bien los siento más que nunca. Un dolor pulsante en la planta de los mismos, da fé de ello. Es increíble lo que pueden soportar pero, llegado a un punto, cada paso dado es como si arrastraran una tonelada. Dicen que el agua con sal hace milagros. Aún estoy a la espera.

Y sólo de pensar que es el primer día, ya me entra el sueño en el acto.

Estar ocho horas de pie, es un suplicio. Y si a ello le sumas altas temperaturas (60º-80º aprox.)... Ahí me tienes a mí, hecha un auténtico cromo.

¿Qué pasará mañana? Más de lo mismo hasta que se me terminar de pelar por completo las palmas de los pies. ¿Sobreviviré al calor del acero fundido? Espero que sí, porque si no, estamos apañados jajajaja

Pero no todo son penurias... Este trabajo en concreto, me permite ver, disfrutar del espectáculo que supone observar el acero fundiéndose. El color blanquecino de la mezcla es doloroso de mirar pero a la vez es increíble; sin olvidar el calor que emana la colada al pasar por la cinta y convertirse en una lámina más o menos gruesa.

Como decía; un espectáculo que seguro dejará de serlo al cabo de los días, de los litros de sudor, las plantas destrozadas y los pulmones ennegrecidos. Hasta entonces... The Show Must Go On.